Llamado de la sociedad civil a favor de políticas exteriores feministas transformadoras
Llamado feminista a los gobiernos
Nosotras, como organizaciones, movimientos, redes, sindicatos, académicas y activistas feministas de la sociedad civil de todo el mundo, hacemos este llamado en un momento de profunda convulsión global y de ataques coordinados para desmantelar décadas de progreso en igualdad de género, derechos humanos y participación democrática.
Este es un momento marcado por la escalada de guerras, genocidio y ocupación, crisis energéticas y ecológicas, y atrocidades cometidas con impunidad que siguen devastando comunidades y poniendo en riesgo al planeta. Estas crisis no son aisladas ni inevitables; son síntomas interconectados de sistemas de opresión arraigados que priorizan el lucro y el poder sobre las personas y el planeta.
Las instituciones democráticas se están erosionando y la injusticia económica se está profundizando, mientras los gobiernos desvían cantidades cada vez mayores de recursos al complejo militar-industrial y permiten ataques coordinados contra la igualdad de género y los derechos.
A menudo impulsados por el racismo, la xenofobia y el legado de la violencia colonial, estos ataques instrumentalizan la desinformación, la manipulación digital y el ataque deliberado contra activistas y organizaciones feministas, a quienes se presenta como amenazas a los llamados “valores tradicionales” o a la identidad nacional.
La reacción violenta tiene un profundo impacto interseccional, afectando desproporcionadamente a las comunidades racializadas, las personas migrantes, las personas con discapacidad, las personas LGBTQIA+, las personas que viven con VIH, los pueblos y comunidades indígenas y quienes viven bajo ocupación, conflicto o precariedad económica.
Políticas Exteriores Feministas ante un contexto global crítico
Desde 2014, los gobiernos y los movimientos feministas han contribuido a impulsar las Políticas Exteriores Feministas, incluso mediante compromisos formales y promesas más amplias para promover enfoques transformadores de género en la política exterior.
Estos compromisos son importantes y reflejan una defensa feminista constante; el reto ahora es que las Políticas Exteriores Feministas respondan a este momento con claridad, valentía, transparencia, coherencia e integridad política.
Esto requiere fundamentar los compromisos gubernamentales en el conocimiento, el liderazgo y las realidades vividas, junto con la redistribución del poder y la participación significativa de las mujeres en toda su diversidad, especialmente aquellas del Sur/Mayoría Global.
Instamos a los Estados a comprometerse con políticas exteriores transformadoras, transparentes y responsables que desafíen las tendencias que amenazan los valores fundamentales que las sustentan.
Nuestros principios feministas
Afirmamos que:
- La política exterior feminista es un proyecto político transformador a largo plazo, basado en la transparencia, la coherencia, la rendición de cuentas y la financiación sostenida.
- La coherencia política es esencial. Las políticas exteriores feministas deben desafiar los sistemas interrelacionados que generan desigualdad y no pueden coexistir con exportaciones de armas, políticas migratorias perjudiciales o modelos de desarrollo y clima que refuercen prácticas extractivas.
- La autonomía corporal es fundamental. La salud y los derechos sexuales y reproductivos, incluido el acceso a la anticoncepción, el aborto seguro y la educación integral en sexualidad, son componentes no negociables.
- La libertad frente a la violencia de género y sexual es innegociable. Las políticas exteriores feministas deben prevenir, abordar y reparar estas violencias mediante enfoques interseccionales centrados en las sobrevivientes.
- Los movimientos feministas son aliadas esenciales. Su liderazgo y saberes, especialmente desde el Sur/Mayoría Global, deben dar forma a la política exterior feminista.
- La política exterior feminista debe ser interseccional. Debe reconocer cómo el género se cruza con la etnia, la clase, la discapacidad, la sexualidad, el estatus migratorio, la edad y otras estructuras de poder.
- Los datos de género desagregados fortalecen la rendición de cuentas. Son centrales para fundamentar políticas transformadoras y hacer seguimiento del progreso.
- La paz, la democracia y la igualdad de género son inseparables. Las Políticas Exteriores Feministas deben abordar los factores estructurales que impulsan el conflicto, la guerra, el genocidio, la represión y la erosión democrática.
- El cuidado, la justicia, la accesibilidad y la dignidad deben ser pilares del compromiso global. Esto implica reconocer el cuidado como infraestructura esencial y garantizar políticas inclusivas.
Nuestro llamado a los gobiernos
Instamos a todos los gobiernos reunidos a que, antes de la Conferencia sobre Política Exterior Feminista de 2027, utilicen sus Políticas Exteriores Feministas para:
1. Apoyar económicamente a los movimientos feministas
- Rechazar el desvío de la Ayuda Oficial al Desarrollo de la igualdad de género, los derechos sexuales y reproductivos, la atención a la violencia de género, los movimientos feministas, la consolidación de la paz y la asistencia humanitaria.
- Publicar compromisos transparentes para aumentar la financiación directa, flexible y multianual para las organizaciones feministas y de derechos de las mujeres.
- Revisar las normativas contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo que afectan a las organizaciones de la sociedad civil.
- Introducir o ampliar mecanismos de financiación multianual o flexible para organizaciones feministas.
- Construir una coalición de Estados afines para garantizar que el proceso UN80 fortalezca la estructura de igualdad de género y derechos de las mujeres de la ONU.
2. Situar a los movimientos feministas en el centro
- Institucionalizar la participación de la sociedad civil feminista en la toma de decisiones sobre política exterior feminista.
- Eliminar las barreras a la participación de comunidades históricamente excluidas, garantizando accesibilidad, interpretación, apoyo para visados, cuidados y asistencia financiera.
- Adoptar medidas concretas para fortalecer la participación feminista en la política exterior, la consolidación de la paz y otros procesos multilaterales.
3. Garantizar la coherencia de las políticas
- Publicar planes de acción interministeriales o mecanismos de coordinación que integren principios feministas en políticas exteriores, de defensa, comercio, migración, desarrollo y clima.
- Informar públicamente sobre las medidas adoptadas para mejorar la coherencia entre compromisos de política exterior, cooperación en seguridad, transferencias de armas y acuerdos económicos.
- Reforzar las medidas de debida diligencia y rendición de cuentas para evaluar impactos de género y derechos humanos.
- Integrar evaluaciones de impacto con perspectiva de género e interseccional en políticas de migración, comercio, impuestos, sanciones, deuda, clima y financiación del desarrollo.
- Actualizar estrategias exteriores, humanitarias, de desarrollo y de salud global con compromisos explícitos en derechos humanos, salud y derechos sexuales y reproductivos, y prevención y respuesta frente a la violencia de género.
4. Rechazar el militarismo y promover la paz feminista
- Detener cualquier aumento previsto en el gasto militar y reducirlo progresivamente para reinvertir en paz, bienestar social y ecológico y cooperación internacional feminista.
- Publicar evaluaciones de impacto con perspectiva de género sobre exportación de armas, cooperación en seguridad y compromisos en derecho internacional humanitario y derechos humanos.
- Fortalecer los enfoques de seguridad humana, prevención de conflictos, desarme y protección de la población civil.
- Actualizar los Planes de Acción Nacionales sobre Mujeres, Paz y Seguridad para incluir control de armas, desarme y desmilitarización.
- Incrementar el apoyo directo, flexible y a largo plazo a iniciativas feministas y comunitarias de consolidación de la paz y defensa de los derechos humanos.
5. Fortalecer la democracia y proteger a quienes defienden derechos
- Condenar las graves violaciones de los derechos de las mujeres, incluido el apartheid de género y el genocidio, y adoptar medidas concretas para ponerles fin.
- Oponerse a los intentos de debilitar las referencias a la igualdad de género, los derechos sexuales y reproductivos y el fin de la violencia de género.
- Fortalecer mecanismos de protección para activistas, periodistas, mujeres en política, pueblos y comunidades indígenas y personas defensoras de derechos humanos.
- Defender el lenguaje acordado sobre igualdad de género, derechos sexuales y reproductivos, derechos LGBTQIA+, derechos de las personas con discapacidad, derechos de los pueblos indígenas y espacio cívico.
- Adoptar medidas para abordar la desinformación contra la igualdad de género y los derechos humanos, así como la violencia digital contra activistas feministas, periodistas, mujeres en política, activistas climáticas, personas LGBTQIA+, pueblos indígenas, personas migrantes y refugiadas.
Conclusión
Esta conferencia ministerial debe servir como plataforma para una ambición renovada, una estrategia colectiva y una rendición de cuentas sostenida.
Debe tender puentes entre los Estados, la sociedad civil, la filantropía y los actores multilaterales, reconociendo que el cambio feminista requiere una acción coordinada que trascienda sectores y fronteras.
Hacemos un llamamiento a todos los gobiernos participantes para que consideren esta conferencia un punto de inflexión. Las políticas exteriores feministas deben ser audaces, coherentes, transformadoras y fundamentadas en la justicia, la igualdad y la dignidad.
La sociedad civil está dispuesta a colaborar, supervisar y dar seguimiento a los acuerdos y presupuestos, a cuestionarlos y a exigir rendición de cuentas. Esperamos la misma valentía de los Estados.