Encuentro de personas voluntarias para el intercambio de experiencias y buenas prácticas
Esta semana pasada, Movimiento por la Paz -MPDL- celebramos un nuevo encuentro de voluntariado para construir un espacio de reflexión colectiva, donde compartir miradas, experiencias y motivaciones, y situar el compromiso social en el contexto de desigualdad, violencia y exclusión que atraviesa nuestras sociedades.
La jornada se desarrolló en un clima de participación y escucha, favoreciendo el intercambio entre personas voluntarias y equipo técnico. A través de diferentes espacios de diálogo, se pusieron en común las razones que llevan a implicarse en el voluntariado: la solidaridad, la empatía, el deseo de justicia social, la voluntad de acompañar a otras personas, el compromiso con los derechos humanos o la necesidad de devolver a la comunidad lo recibido. Motivaciones diversas que, al compartirse, revelan una conciencia común sobre la realidad social y los retos colectivos a los que nos enfrentamos.
Estas reflexiones sirvieron para abrir una conversación más amplia sobre el papel del voluntariado en un momento marcado por el endurecimiento y el aumento de los discursos de odio. Desde esa lectura compartida, se subrayó que las situaciones de exclusión no son hechos aislados ni individuales, sino el resultado de estructuras sociales, económicas y políticas que generan desigualdad y vulneración de derechos.
En este sentido, desde Movimiento por la Paz, entendemos el voluntariado como una forma de participación ciudadana con una dimensión transformadora. Un espacio desde el que acompañar, denunciar, sensibilizar y construir alternativas, situando en el centro la dignidad de las personas y el acceso efectivo a derechos. La paz exige justicia social, igualdad y condiciones de vida dignas.
Durante el encuentro se destacó también la importancia de cuidar estos espacios colectivos. El voluntariado fortalece el tejido social, genera comunidad y permite construir pensamiento crítico de manera compartida. Apostar por el encuentro, la reflexión y el cuidado mutuo es parte esencial de una cultura de paz que se construye desde lo cotidiano y lo colectivo.
Para Movimiento por la Paz -MPDL-, el voluntariado es una pieza clave de su trabajo y de su apuesta política. Es un lugar de aprendizaje mutuo, de compromiso sostenido y de construcción de ciudadanía activa. En un contexto de creciente desafección y polarización, generar estos espacios es reafirmar que organizarse, implicarse y actuar juntas sigue siendo una herramienta fundamental para transformar la realidad.
