Sin respeto al Derecho Internacional no hay paz.
El ataque de Estados Unidos contra Venezuela constituye una violación del Derecho Internacional y de la Carta de las Naciones Unidas. Se trata de una agresión internacional que genera gravísimos precedentes y que trasciende cualquier posicionamiento político sobre el gobierno de Nicolás Maduro.
El Derecho Internacional no es negociable.
La comunidad internacional no puede permitir ni normalizar que determinados Estados vulneren de forma sistemática el Derecho Internacional, el Derecho Internacional Humanitario y los principios recogidos en la Carta de las Naciones Unidas; que impongan la ley del más fuerte y que utilicen el miedo y la fuerza como carta de presentación ante el mundo.
Llevamos años asistiendo a violaciones reiteradas del marco jurídico internacional por parte de potencias mundiales. Esta deriva supone una ruptura del sistema multilateral que la humanidad construyó tras la II Guerra Mundial precisamente para evitar que horrores como los vividos volvieran a repetirse.
La paz, la justicia, la libertad y la democracia no se defienden con invasiones ilegales, bombardeos ni secuestros.
Sin respeto al Derecho Internacional, no hay paz.
