Para quienes queremos vivir en una Cultura de Paz, el pleno disfrute de los Derechos Humanos definen de una manera muy sencilla el tipo de sociedad a la que aspiramos. Para conseguirlo son necesarias actuaciones que impacten en la erradicación de la pobreza y las desigualdades y en comportamientos discriminatorios que conculcan los derechos de las personas. En definitiva, en situaciones de injusticia social que vulneran a los más vulnerables.


La interconexión de las problemáticas actuales nos obliga a responder en términos globales en dos sentidos. Por una parte acompañando a las poblaciones con servicios específicos que respondan a sus necesidades, pero sin olvidar que es necesario trabajar a todos los niveles de la política pública nacional e internacional, de manera que consigamos trascender a las consecuencias y llegar a las raíces de la causas.

Por ello, el derecho a unos servicios básicos de todas las personas y colectivos se convierte en el elemento central en programas de nuestra organización dentro y fuera de España. Hoy, el Movimiento por la Paz trabaja por el acceso a la salud y a la alimentación en Mali y en Níger al igual que lo hace en España con los programas de acogida humanitaria de personas migrantes.

Asimismo el derecho a un empleo resulta imperativo y en un contexto de crisis dentro y fuera de nuestras fronteras, debe tener una respuesta. Por ellas trabajamos en Marruecos con cooperativas en la provincia de Alhucemas y España con un servicio de empleo en la mayor parte de nuestras sedes y delegaciones, gestionando ofertas de empleo y relaciones con empresas para que personas en riesgo de exclusión social, puedan acceder a un empleo digno.