Israel suspende las operaciones de Movimiento por la Paz -MPDL- en Gaza y Cisjordania
Recientemente, las autoridades israelíes han suspendido el registro de 37 organizaciones no gubernamentales internacionales en el territorio Palestino ocupado, incluida Jerusalén Este, entre ellas Movimiento por la Paz -MPDL-.
La negación del acceso a esta ayuda supone, una vez más, una vulneración del Derecho Internacional Humanitario. Eliminar de estos territorios a las organizaciones humanitarias tendrá un impacto devastador en la población civil. Al menos desde el año 2000, la acción humanitaria ya era necesaria en el territorio Palestino ocupado. Desde octubre de 2023 llevan soportando la brutal ofensiva en Gaza y el aumento vertiginoso de la violencia en Cisjordania, lo que hace que acceder a la ayuda humanitaria sea una cuestión de supervivencia.
Solicitud de registro
El nuevo sistema de solicitud de registro de las organizaciones internacionales impuesto por Israel para trabajar en Palestina pone en riesgo la continuidad de las operaciones en todo el territorio. Se trata de un sistema que exige condiciones incompatibles con los principios humanitarios y las obligaciones legales internacionales.
Este hecho coincide con un deterioro acelerado de las condiciones de vida en Gaza. De no revertirse la decisión, nos veríamos obligadas a cerrar nuestra oficina en un plazo de 60 días, en un momento en que la respuesta humanitaria ya se encuentra al límite.
Trabajo de Movimiento por la Paz en Palestina
Desde hace más de 25 años, el Movimiento por la Paz trabaja en Palestina acompañando a comunidades que viven bajo ocupación, desplazamiento forzado y violencia estructural. Nuestra labor se centra en la defensa de la vida, la dignidad y los derechos humanos, en estrecha colaboración con organizaciones palestinas que sostienen a las comunidades día a día.
En los últimos años, nos hemos centrado en la asistencia humanitaria en Gaza y Cisjordania principalmente en el ámbito de salud, priorizando a la población en situación de mayor vulnerabilidad: mujeres, niñas y niños, jóvenes y personas con discapacidad. Y lo hemos conseguido gracias a las socias locales.
En 2024, atendimos a miles de personas:
4.572 mujeres recibieron atención médica, psicológica y social.
6.614 personas con discapacidad accedieron a servicios de salud, rehabilitación y apoyo comunitario.
Más de 2.000 familias recibieron ayuda para cubrir sus necesidades básicas y para poder mantener o recuperar sus maneras de ganarse la vida.
Estas acciones se desarrollan en distintos ámbitos de intervención, entre los que destacan:
Salud y rehabilitación física.
Atención psicosocial y acompañamiento a víctimas de violencia.
Asistencia jurídica y defensa de los derechos humanos.
Formación a personal sanitario y comunitario.
El objetivo en 2026 era seguir apoyando a más de 19.000 personas, tanto en Gaza como en Cisjordania. Toda esta labor es fundamental, especialmente para las personas con discapacidad que, ya antes de la ofensiva sobre Gaza, vivían en una situación extrema de vulnerabilidad. Desde octubre de 2023, el número de personas afectadas en este sentido ha aumentado de forma exponencial. Según datos de Naciones Unidas, al menos 21.000 niños gazatíes sufren algún tipo de discapacidad desde que comenzaron los bombardeos.
La expulsión de Movimiento por la Paz, y del resto de organizaciones, provocaría el colapso de estos servicios esenciales, con graves riesgos para la población civil y la estabilidad regional. Las organizaciones internacionales constituyen la columna vertebral de la respuesta humanitaria, especialmente en sectores críticos como salud, nutrición, seguridad alimentaria, refugio y protección.
Nos sumamos a la reivindicación del Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres: Israel debe permitir y facilitar el paso sin trabas de la ayuda humanitaria y todos los socios humanitarios deben poder operar con seguridad y en línea con los principios humanitarios.
