En Movimiento por la Paz -MPDL- reconocemos como un acto de justicia social la regularización de personas migradas

  • Regularizar también fortalece nuestra democracia y contribuye a una sociedad más justa, más solidaria y más en paz

Desde el Movimiento por la Paz – MPDL- celebramos el anuncio del Gobierno de España de poner en marcha un proceso que permita regularizar su situación a las personas migradas. Se trata de una oportunidad histórica para avanzar en el reconocimiento de derechos.

Personas que forman parte del tejido social y económico del país, pero viven cada día con la inseguridad que supone no tener una situación administrativa regularizada. La irregularidad condiciona gravemente su vida: aumenta la exposición a la vulneración de derechos y la infradenuncia, dificulta el acceso a un empleo digno, a una vivienda estable, a la atención sanitaria o a los sistemas de protección social. Según se ha estimado, dicho proceso alcanzará a más de medio millón de personas. La medida se tramitará a partir del Consejo de Ministros de hoy, martes 27 de enero, vía real decreto, con lo que entrará en vigor automáticamente sin necesidad de pasar por el Congreso.

El proceso que se anuncia supone una respuesta legal y protectora de derechos a una realidad social. Desde Movimiento por la Paz lo entendemos, en consecuencia, como un acto de justicia social que, además, permitirá mejorar la situación de uno de los colectivos más perjudicados por la reforma del Reglamento de la Ley de Extranjería aprobada en mayo: el de las y los solicitantes de Protección Internacional.

Celebramos y reclamamos un proceso que ponga a los derechos humanos en el centro, superando enfoques utilitaristas securitistas*, que sea realmente accesible, rápido y libre de trabas administrativas, prestando especial atención a quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.

Aspiramos a una sociedad realmente cohesionada, inclusiva y respetuosa con los derechos humanos, es imprescindible repensar en profundidad las políticas migratorias. No podemos permitir discursos que asocien la migración con el miedo o la amenaza. Las personas no son números ni expedientes administrativos.

Frente a estos enfoques de control, predominantes en el contexto internacional, y violencia hacia las personas migradas, desde Movimiento por la Paz consideramos necesario situar esta medida en un marco más amplio de reflexión crítica. La regularización contrasta con el Pacto Europeo de Migración y Asilo, que continúa priorizando enfoques de control, externalización de fronteras y securitización, alejados de los principios de derechos humanos. Resulta incoherente avanzar en regularización a nivel estatal mientras se consolidan políticas europeas que refuerzan la desigualdad, la criminalización y el sufrimiento de las personas migrantes.

La idea de impulsar una regularización sin condiciones empezó a tomar forma en 2020, durante la pandemia, cuando el confinamiento dejó al descubierto la situación de especial desprotección de miles de personas en situación irregular. En ese contexto ganó visibilidad el movimiento Regularización Ya, a quienes reconocemos su gran labor durante todos estos años. Se trata de una plataforma integrada por alrededor de un centenar de colectivos y liderada por activistas racializados, que acabó canalizando su reivindicación a través de una Iniciativa Legislativa Popular avalada por más de 700.000 firmas.

Desde Movimiento por la Paz seguiremos trabajando para que los derechos humanos sean el fundamento de todas las políticas públicas. Porque regularizar no solo mejora la vida de quienes hoy se encuentran en situación administrativa irregular: también fortalece nuestra democracia y contribuye a una sociedad más justa, más solidaria y más en paz.

*Nota: Seguritista → El efecto seguritista en las migraciones (o securitización de la migración) es el proceso mediante el cual los Estados perciben y gestionan los flujos migratorios principalmente como una amenaza a la seguridad nacional, ciudadana o cultural.