El Movimiento por la Paz trabaja en Colombia desde 1994 y en el Caribe colombiano de manera ininterrumpida desde 1997, abriéndonos en los últimos años a nuevas áreas de intervención como Nariño y retomando otras como la región del Magdalena medio.


Creemos que la población afectada por el conflicto armado colombiano necesita y tiene el derecho a la protección, a la recuperación de condiciones de vida dignas y a vivir en paz, gracias al restablecimiento social, económico, político y cultural y a la reparación por los daños causados por la guerra.

En el pasado, muchas de las intervenciones de nuestra organización se centraron en la ayuda humanitaria de emergencia y de post-emergencia de cara a atender las necesidades básicas de la población desplazada por el conflicto armado ubicada en el Caribe colombiano. Para ello las líneas de intervención fueron: mejora y rehabilitación de alojamientos y centros comunitarios, seguridad alimentaria y nutrición, agua y saneamiento básico, generación de ingresos, atención psicosocial, organización comunitaria y asistencia legal.

Con los años, las propuestas han ido adaptándose a los cambios en el contexto y el enfoque y las metodologías de las intervenciones han ido cambiando de la ayuda humanitaria al desarrollo. Se han ido enriqueciendo, siendo cada vez más integrales y dando más protagonismo a la protección, el acompañamiento psicosocial, el fortalecimiento de la sociedad civil y la organización comunitaria desde un enfoque de derechos, género y etnia como elementos aglutinadores y favorecedores de la sostenibilidad de la intervención.

Hoy en día trabajamos en el Caribe (departamentos de Bolívar, Atlántico y Sucre), en el Pacífico Colombiano (departamento de Nariño, municipio de Tumaco) y en Bogotá, asociados con organizaciones locales en las siguientes líneas:

  • Género y derechos humanos de las mujeres: fortalecimiento a organizaciones y prevención, atención y acompañamiento a víctimas de violencia sexual, especialmente a las que ocurrieron en el marco del conflicto.
  • Desarrollo rural: apoyo técnico, financiero y organizativo a iniciativas productivas e incidencia política para el desarrollo rural.
  • Gobernanza y construcción de Paz: Escuelas de formación ciudadana; fortalecimiento institucional; respaldo a organizaciones y mesas de víctimas; acompañamiento a casos de riesgo; protección comunitaria; acceso a la justicia; ejercicios de planificación local y acuerdos territoriales para el desarrollo.
  • Educación para la Paz: fortalecimiento de capacidades de docentes y alumnado; desarrollo de campañas barriales para la prevención de violencia y apoyo a red de etnoeducadores.