Los olvidados de la independencia de Kosovo |
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Mientras la atención mundial se centra en las consecuencias de la reciente declaración de independencia de Kosovo, decenas de miles de personas siguen buscando una paz que no llegó con el fin de la guerra. Ante el olvido internacional de esta situación, son las organizaciones sociales como el Movimiento por la Paz –MPDL- las que tratan de mejorar las condiciones de vida de los más vulnerables.
Por fin se produjo la esperada declaración de independencia de Kosovo. Algo que ha suscitado la atención de todos: las instituciones serbias y kosovares, las cancillerías de los países occidentales, los principales organismos internacionales y los medios de comunicación de todo el mundo.
Sin embargo, ante el olvido generalizado de la opinión pública y las instituciones internacionales, decenas de miles de personas, tanto serbias como albanokosovares, luchan por dejar atrás un pasado cuyas secuelas aún no superadas siguen lastrando sus vidas. Es el caso de los cerca de 230.000 desplazados internos serbios que aún no han podido volver a sus hogares tras la guerra. O de las diferentes minorías establecidas en los territorios serbio y kosovar cuyos derechos fundamentales son vulnerados habitualmente sin un sistema de garantías efectivo. En este sentido, son las organizaciones de tipo social las que tratan de paliar las dificultades de los más vulnerables. Es el caso de la ONG Movimiento por la Paz –MPDL-, que, presente en los Balcanes desde 1992, desarrolla una serie de proyectos encaminados a construir una paz verdadera en la región que no se resuma en el simple cese de los enfrentamientos armados. “Para nosotros, la paz es mucho más que la ausencia de guerra. La paz también consiste en un proceso de reconciliación entre las diferentes comunidades en el que los individuos puedan igualar y mejorar sus condiciones de vida anteriores al periodo de guerra”, asegura Francisco Segovia, responsable del Área Mediterráneo del departamento de acción internacional del Movimiento por la Paz. Y eso, en el terreno, se traduce por el conjunto de acciones que el Movimiento por la Paz –MPDL- desarrolla tanto en Kosovo como en el conjunto de los Balcanes para “tratar de mejorar la realidad de las vidas de tantas y tantas personas que aún no pueden vivir en paz y tender puentes que salven las diferencias existentes entre la población”, como nos comenta Míkel Córdoba, representante del Movimiento por la Paz en Kosovo. Por las oficinas de la ONG española en la zona, cada día pasan numerosas personas en busca de una solución a sus problemas: la ayuda de un abogado para recuperar los documentos y las propiedades que perdió durante la guerra, el apoyo técnico y económico para establecer un negocio, etc. Y ello, independientemente de cualquier cuestión relacionada con motivos de nacionalidad, etnia o afinidad política, ya que, según Míkel Córdoba, “creemos que la mejor manera de cooperar en el desarrollo de la zona es fortaleciendo la sociedad civil”. Una apuesta que, además, da resultado: durante 2007, más de 2.000 familias de la región balcánica se beneficiaron de las ayudas legales, formativas, productivas, etc. puestas en marcha por los proyectos del Movimiento por la Paz. |